
Revista Científica de Química e Industrial - Universidad Nacional "San Luis Gonzaga", Perú
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Introducción
El incremento del uso de plásticos de un solo uso
constituye uno de los principales desafíos
ambientales del siglo XXI, debido a la generación
masiva de residuos que contaminan ecosistemas
terrestres y acuáticos, además de representar un
riesgo para la biodiversidad y la salud humana.
Dentro de estos productos, las envolturas
alimentarias y las bolsas desechables destacan
por su elevada frecuencia de uso y su corta vida
útil, en contraste con el prolongado tiempo que
requieren para degradarse (Jambeck et al., 2015).
En este sentido, Skiver (2023) señala que los
envoltorios plásticos destinados al contacto con
alimentos representan una proporción relevante
de los residuos domésticos, caracterizados por su
uso efímero y su limitada capacidad de reciclaje.
Ante esta problemática, diversas investigaciones
han propuesto alternativas ecológicas,
funcionales y biodegradables basadas en
materiales naturales seguros para el contacto con
alimentos, con el objetivo de sustituir los
envoltorios plásticos convencionales. Entre estas
alternativas destaca el uso de cera de abeja
aplicada sobre telas de algodón, material que ha
demostrado propiedades impermeables y
antibacterianas. Choudhary y Kaur (2023)
evidenciaron que los tejidos recubiertos con cera
de abeja permiten conservar alimentos de forma
segura y prolongada, reduciendo la dependencia
del plástico film. De manera similar, Azrial y
Rahmawati (2025) desarrollaron un empaque
biodegradable a partir de cera de abeja
combinada con fibras vegetales, confirmando su
eficacia como solución sostenible para el
almacenamiento de alimentos.
No obstante, a pesar de los avances científicos
orientados al desarrollo de alternativas
sostenibles, el uso de plásticos en la industria
alimentaria continúa siendo predominante a nivel
global. De acuerdo con el Programa de las
Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP,
2022), el sector del envasado concentra
aproximadamente el 31% del consumo mundial
de plásticos. De manera complementaria, el
World Economic Forum y Kearney (2023)
reportan que cerca del 50% de la producción
global de plásticos se destina a productos de un
solo uso, de los cuales únicamente alrededor del
14% es reciclado, lo que evidencia la magnitud
del problema ambiental asociado a estos
materiales.
En este contexto, el proyecto Bee Green fue
desarrollado e implementado como una
alternativa práctica, biodegradable y visualmente
atractiva, basada en pañitos y bolsas reutilizables
elaborados con algodón 100% y recubiertos con
cera de abeja virgen. Su implementación permitió
evaluar la funcionalidad del producto y su nivel de
aceptación entre consumidores potenciales,
evidenciando una disposición favorable hacia la
sustitución de los envoltorios plásticos
convencionales por opciones reutilizables de
origen natural (Geyer et al., 2017; Stoica et al.,
2024)
A diferencia de otras alternativas ecológicas
disponibles en el mercado, Bee Green integra un
enfoque artesanal con criterios de sostenibilidad
ambiental y funcionalidad cotidiana, mediante el
uso de materiales locales y procesos de bajo
impacto ambiental. Esta combinación permite el
desarrollo de un producto adaptable a distintas
necesidades domésticas, manteniendo
características de reutilización, durabilidad y
facilidad de uso (Geueke et al.,2018; Yan et al.,
2022).
En función de lo expuesto, el presente estudio
tuvo como objetivo implementar y validar el
proyecto Bee Green mediante la evaluación de la
aceptación del producto y su desempeño
funcional, dentro de un enfoque de investigación
aplicada con diseño preexperimental. Las etapas
de implementación y validación se describen en
los apartados siguientes, con la finalidad de
aportar evidencia empírica sobre el potencial de
esta alternativa ecológica en la reducción del uso
de plásticos de un solo uso.
Material y Métodos
El estudio se desarrolló bajo un enfoque de
investigación aplicada, orientada al diseño,
elaboración y validación de un producto ecológico
destinado a contribuir a la reducción del uso de
plásticos de un solo uso. Para ello, se empleó un
diseño preexperimental, el cual permitió evaluar el
desempeño funcional del producto y su nivel de
aceptación en condiciones controladas, previas a
una posible introducción al mercado, de acuerdo
con lo señalado por Marotti de Mello y Wood Jr.
(2019) y Rosales et al. (2022).
El producto Bee Green consistió en pañitos y
bolsas reutilizables elaborados a partir de tela de
algodón 100%, recubiertos con una mezcla
natural compuesta por cera de abeja virgen,
resina natural y aceite vegetal. La selección de
estos materiales se realizó considerando criterios
de compatibilidad ecológica, biodegradabilidad y
seguridad para el contacto con alimentos, con el
propósito de garantizar su uso doméstico de
manera segura y sostenible.